La palabra asamblea proviene del francés antiguo o medieval assemblée, participio femenino de assembler, que significaba “reunir” o “juntar”. Este verbo se relaciona con el latín vulgar assimulare, derivado de simul, “juntamente”, “al mismo tiempo” o “en conjunto”.
Evolución etimológica
La cadena etimológica puede representarse así:
simul - assimulare - assembler assemblée - asamblea
- Latín simul*: “juntamente”, “a la vez”.
- Latín vulgar assimulare*: “juntar”, “reunir”.
- Francés assembler*: “reunir”, “unir”.
- Francés assemblée*: “reunión” o “conjunto de personas”.
- Español asamblea*: reunión de los integrantes de una colectividad para discutir asuntos comunes y, eventualmente, tomar decisiones.
Significado actual
En español, asamblea designa tanto:
- La reunión de los miembros de una organización, comunidad o colectivo.
- El órgano deliberativo formado por esos miembros o por sus representantes.
Por ejemplo: asamblea de trabajadores, asamblea estudiantil, Asamblea General o Asamblea Legislativa.
Sentido político
Desde una perspectiva política, la palabra no significa únicamente “estar juntos”. También implica reunirse para hablar, deliberar y decidir colectivamente. Por eso, una asamblea se vincula con la participación, la expresión pública y, especialmente en ciertos contextos, con formas de democracia directa. La asamblea ateniense constituye un antecedente histórico importante de esta idea: los ciudadanos se reunían para debatir y decidir sobre asuntos políticos.
En síntesis, la epistemología conceptual de asamblea puede expresarse así:
Asamblea es el acto de reunir una pluralidad de personas para transformar la coexistencia en deliberación y, eventualmente, en una decisión común.
Cabe distinguir, no obstante, entre su etimología —“reunir o juntar”— y su significado político contemporáneo, que añade las ideas de participación, deliberación, representación o decisión colectiva.
Evolución historica de la democracia directa en asambleas
La democracia directa en asambleas tiene una larga trayectoria histórica que va desde la Antigüedad griega hasta los movimientos sociales contemporáneos, pasando por experiencias medievales, comunales e indígenas.
Antigüedad: la asamblea ateniense (siglos VI–IV a.C.)
El primer modelo bien documentado de democracia directa asamblearia es la democracia ateniense. Sus hitos principales:
- Reformas de Solón (594 a.C.): crean una asamblea de ciudadanos (ekklesía) con mayor apertura a las clases medias, aunque persisten privilegios aristocráticos.
- Reformas de Clístenes (508/507 a.C.): reorganizan la polis en tribus y demos, ampliando la participación y sentando las bases institucionales de la democracia.
- Reformas de Efialtes (462 a.C.) y consolidación con Pericles: la ekklesía se convierte en el órgano central donde los ciudadanos varones adultos deliberan y deciden directamente leyes, guerra, finanzas y magistraturas.
Características clave:
- Ekklesía: asamblea de todos los ciudadanos con derecho a hablar y votar.
- Boulé: consejo de 500 ciudadanos que prepara temas para la asamblea.
- Dikasterios: tribunales populares con jurados sorteados.
- Uso del sorteo para muchos cargos, para evitar la profesionalización política y favorecer la rotación.
Aunque excluía a mujeres, esclavos y metecos, Atenas constituye el paradigma clásico de democracia directa asamblearia.
Edad Media: concejos abiertos y comunas
Tras la caída de Roma, la democracia directa no desaparece, sino que se traslada a escalas locales:
Concejos abiertos en la Península Ibérica
- En zonas rurales y pequeñas localidades de León, Castilla, Aragón y otras regiones, se desarrolla el concejo abiertoo asamblea de vecinos.
- Reunía a los hombres libres (y en algunos casos a todos los vecinos con ciertos derechos) para:
- Decidir asuntos locales (ordenanzas, uso de bienes comunales).
- Elegir directamente a sus autoridades (alcaldes, jueces, mayordomos).
- Controlar la administración local.[idea][diarium.usal]
- Se celebraba en espacios religiosos o plazas, y funcionaba como un gobierno democrático, general y directo a escala municipal.
Comunas medievales en Europa
- En Italia, Francia, Flandes y otras regiones surgen las comunas urbanas (siglos XI–XIII).
- Son asociaciones de vecinos que obtienen autonomía judicial y administrativa frente a señores feudales o poderes externos.
- La asamblea de todos los vecinos (con ciertas restricciones censitarias) elegía organismos para:
- Administrar justicia.
- Gestionar finanzas.
- Organizar la defensa y la vida pública.
- En algunas ciudades del norte de Italia y en centros eslavos como Nóvgorod y Pskov, estas estructuras alcanzaron niveles notables de participación y autogobierno.
Experiencias indígenas y comunitarias (Las que nos atañen aún más)
En muchas sociedades premodernas y modernas, especialmente en América Latina, persisten formas asamblearias de democracia directa en comunidades indígenas y campesinas:
- Asambleas comunitarias para decidir sobre tierras, recursos, justicia comunitaria y organización interna.
- Sistemas de cargos rotativos y toma de decisiones por consenso o mayoría en asamblea.
- Estos modelos han influido en discursos contemporáneos sobre autonomía, comunalidad y democracia comunitaria.
Siglo XX: movimientos sociales y asambleas
Durante el siglo XX, las asambleas reaparecen como instrumento de democracia directa en contextos de crisis política y movilización social:
- Comuna de París (1871): aunque anterior al siglo XX, es un referente clave; práctica intensiva de asambleas de barrio y órganos revocables.
- Consejos de trabajadores y soviets (Rusia, 1905 y 1917): asambleas de obreros, soldados y campesinos que pretendían un gobierno basado en la democracia directa.
- Movimientos obreros, anarquistas y sindicalistas: uso de asambleas generales como máxima instancia de decisión en sindicatos y organizaciones libertarias.
- Mayo del 68 en Francia y otros movimientos estudiantiles y populares: asambleas en fábricas, universidades y barrios como espacios de deliberación y decisión directa.
- En América Latina, durante dictaduras y procesos de democratización, las asambleas se usan en:
- Organizaciones de derechos humanos.
- Movimientos de pobladores y trabajadores.
- Experiencias de autogestión y resistencia.
Siglo XXI: nuevas asambleas ciudadanas
En las últimas décadas, la asamblea como forma de democracia directa o participativa se reinventa en varios contextos:
- Movimientos de plaza y ocupación (2011 en adelante):
- Primavera Árabe, 15M en España, Occupy Wall Street, protestas en Chile, Colombia, etc.
- Uso de asambleas generales en espacios públicos para deliberar, definir demandas y coordinar acciones sin estructuras jerárquicas fijas.
- Asambleas ciudadanas sorteadas:
- Inspiradas en la idea de “lotería democrática”, se seleccionan ciudadanos por sorteo para discutir temas complejos (cambio climático, reformas constitucionales, etc.).
- Experiencias en Europa y, más recientemente, en América Latina (Argentina, México, entre otros), como respuesta a la crisis de representación y a la demanda de mayor participación.
- Procesos constituyentes y reformas:
- En varios países latinoamericanos, las asambleas (constituyentes, territoriales, barriales) se integran en procesos de cambio institucional, combinando representación y participación directa.
Tendencias y transformaciones

A lo largo de la historia, la democracia directa en asambleas muestra varias constantes y cambios:
- Constantes:
- La asamblea como espacio de reunión, deliberación y decisión colectiva.
- La idea de que quienes están afectados por una decisión deben poder participar directamente en ella.
- El uso de mecanismos como el consenso, la votación y, en algunos casos, el sorteo.
- Transformaciones:
- De asambleas de ciudadanos varones adultos en la polis griega a asambleas que buscan incluir género, edad, territorio y diversidad socioeconómica.
- De ámbitos locales y comunitarios a asambleas que se articulan en redes globales y digitales.
- De experiencias espontáneas a diseños institucionales híbridos que combinan democracia representativa y mecanismos de participación directa.
Hasta acá llegamos porque ya me gustaría abordarlo como problema dentro de nuestra incipiente democracia en las federaciones deportivas. Mucho qué hacer pero pocas manos para aportar. Es necesaria la participación de la gente para que aquellos/as vivales no sigan arruinando la vida de quienes hacen movimiento y deporte…
¿Tu qué opinas? .

Hasta la próxima



