Pasando nuestras dos entregas, llegamos a las conclusiones parciales a compartir y expandir, consideraciones finales que nos ayudan a co-crear y observar lo que tenemos que hacer como colectivo deportivo:

- Tal parece que se cree, se piensa que desde el alto rendimiento por el solo hecho de tener resultados como deportista, te hace inumne a rendir cuentas en lo público.
- El dinero de CONADE no corresponde a un uso particular y es de carácter público, vecinos autoconvocados deben y pueden preguntar el destino de ese recurso.
- Tenemos un periodismo deportivo «Petit Champagne» que no hace más que aplaudir al poder, a informar sobre lo que sucede en términos de resultados deportivos, pero al poder no se le aplaude, se le cuestiona; más en términos de servicio público.
- El hueco de poder , la caries extirpada, el cáncer el tumor cancerígeno, llamado Presidente de asociación o federación que se ha corrompido por poder y / o dinero, nos deja una huella de aprendizaje permanente: ¿Cual es el sentido de una federación son desde afuera de ella se puede hacer gestión del alto rendimiento, tal es el caso de Erick Portillo?

- Estamos ante un posible cambio de paradigma donde se neoliberaliza el atletismo y se deja el alto rendimiento ala deriva de cualquier viento económico.
- Se sigue dejando de lado el trabajo de formadores, esto es un hecho, comprobado, que cualquier indicador nos puede dar la razón.

- Vivimos una alta crisis de resultados deportivos de alto nivel por una baja atención a las causas del rendimiento.
- El déficit de organización como gremio puede ser atribuible a los mecanismos que se orientan o se gestan desde una economía de mercado «Salvese quien pueda» o «Agua para mi molino»


