Temporada Indoor: México en crisis — solo 3 atletas ante el colapso organizativo.

El atletismo indoor y su falta de organización es una verdad cruda, implícita, que nos golpea en la cara, nos da un trago amargo de realidad en términos económicos, culturales y sociales.

Decía Karl Marx «Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo» Es decir, No basta con diagnosticar la falta de atletas en el alto rendimiento porque esto es algo que se encuentra muy en la superficie; el desafío es intervenir en el territorio: infraestructura, entrenadores y acceso.

INDOOR

Sin transformación real, el análisis queda estéril y la pista indoor sigue vacía de representación local; pero la pregunta en México es: ¿Tenemos una pista Indoor? sin ir más lejos, dejo evidencia que muchas (o casi todas) de las decisiones políticas que se toman en la mesa del Atletismo (y podría decirse del deporte) se hacen desde la ocurrencia del momento y al calor del negocio. Muchos se preguntan primero ¿Qué gano yo como directivo, como presidente al hacer una gestión que no me deja dinero a mi?

Crestomatía: World Athletic

En la presente imagen tenemos países con un clima cálido, con condiciones como las de México, tenemos desde Sudamérica a Brasil, Argentina y también a países de Centroamérica: Jamaica y Trinidad y Tobago. Es obvio que faltan aún más (habría que meterse a la página de world Athletic para formarse su propio criterio) las preguntas quedan en el aire. ¿quien o quienes son los responsables de que en un país con 130 millones de habitantes, no podamos producir 1 solo atleta de 400 metros para ir al mundial indoor.

Me parece una pregunta acertada que Antonio Lozano nunca respondió y que su delfín René Valdez no podrá responder pues él responde por consigna a la CONADE y a los negocios al amparo del poder.1


Debemos recordar que no todo es olimpiada nacional2 como política pública (para México), sino que queda un hueco enorme que rellenar y donde la disputa en territorio se da desde la consciencia y el estudio permanente. Es ahi donde metemos el foco y la mirada para desarrollar realmente el deporte, al margen de la institucionalidad que repito, vive más de ocurrencias sexenales en el mejor de los casos, o trianuales en los peores.

El deporte en si mismo tiene y conlleva lineas de largo plazo, por más que aquellos que no comprenden el largo plazo (porque se atribuye a construcciones marxistas o comunistas) y que no se dan la oportunidad de profundizar en un estudio abierto y de diálogo ida y vuelta…

Nos hace falta, con urgencia, esa revisión permanente entre pares: un ejercicio crítico, honesto y colectivo que nos permita crecer más allá de la mirada individual. Porque el entrenamiento no empieza ni termina en la pista; se extiende a la casa, a los vínculos, a lo social, a lo cultural. Cada atleta es también el resultado de su contexto, de sus oportunidades —o de la falta de ellas—, de los diálogos que se abren o se cierran en su entorno. Por eso, el intercambio no debería ser esporádico ni superficial, sino constante, profundo y comprometido.

Sin embargo, mientras cada quien actúe desde su “chacrita”, defendiendo pequeños territorios de poder o conocimiento como si fueran verdades absolutas, seguiremos fragmentando el desarrollo deportivo. Ese “aguapamimolinismo” —esa lógica de lo mío primero, lo tuyo después— no solo limita el aprendizaje colectivo, sino que perpetúa desigualdades y bloquea procesos que podrían ser mucho más sólidos si se construyeran en comunidad.

En ese escenario, aparecen las llamadas “veletas atléticas”: figuras que, aunque logran resultados destacados y nos dan momentos de orgullo, también evidencian la falta de estructura, de continuidad y de ética en el sistema. Son éxitos aislados que, lejos de consolidar un proyecto, terminan siendo recordatorios constantes de las fallas de fondo: improvisación, centralización de decisiones, ausencia de seguimiento y, en muchos casos, prácticas atravesadas por la corrupción institucional.

Lo que necesitamos no es solo producir talentos, sino sostener procesos. Y eso implica abrir espacios reales de diálogo, asumir la crítica como herramienta de mejora y construir una cultura deportiva donde el conocimiento circule, se cuestione y se comparta. Solo así dejaremos de depender de excepciones y comenzaremos a formar, de manera consistente, una base sólida que respalde el desarrollo atlético en toda su dimensión.

Les dejo el link para adquirir mi libro (La /una truculenta historia del atletismo en México), ya viene la edición 2, tenemos rato que la estamos dilatando, más hay mucha chamba en otras partes y respondo a la frase, «primero lo que deja…» sabrán entender mi postura y disculparme: https://www.facebook.com/TruculentaHistoriaMx/

  1. Se agregan las notas periodísticas donde se deja ver el interés del poder frente al colectivo: https://www.proceso.com.mx/deportes/2025/8/2/eligen-delfin-de-antonio-lozano-para-dirigir-la-federacion-mexicana-de-asociaciones-de-atletismo-356058.html ↩︎
  2. Olimpiada nacional es una política pública que realiza la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE, MEX) N del A. ↩︎
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