El Campeonato Victory 2024 comenzó en Mérida con la participación de más de 500 atletas, quienes dieron el primer paso hacia una nueva era para el atletismo en México. A pesar de las dificultades políticas que atraviesa el atletismo nacional, el evento se desarrolló en un ambiente positivo, caracterizado por el entusiasmo de los deportistas y la clara intención de seguir adelante con el compromiso de promover un atletismo más accesible y libre de las viejas prácticas que han lastrado el deporte en el país.
El campeonato no solo se concibe como una competencia deportiva, sino también como una oportunidad para reflexionar sobre las estructuras tradicionales que han marcado el atletismo en nuestro país; muchas de ellas vinculadas a la corrupción, a la falta de transparencia y a los avales que, lejos de beneficiar a los atletas, han servido para consolidar intereses «de bolsillo» que han afectado el desarrollo del deporte. En lugar de depender de avales que perpetúan este sistema, los organizadores buscan transformar el atletismo en una disciplina más justa, donde el talento, la dedicación y el esfuerzo de los deportistas sean los únicos factores determinantes para acceder al éxito, sin la intervención de estructuras que solo contribuyen a mantener un sistema obsoleto.
Con una visión renovada, el evento buscó dar espacio a la formación y el crecimiento de los atletas sin que sus oportunidades dependan de intereses ajenos a su desarrollo. Este campeonato se presenta como un paso hacia un deporte más justo, que valora a todos los participantes por igual, independientemente de su origen o estatus. Los organizadores buscan abrir las puertas a nuevos talentos, sin barreras que excluyan a aquellos con la capacidad de destacarse, pero que han sido históricamente marginados por un sistema que favorece a unos pocos.
Este enfoque no solo implica una renovación en los aspectos técnicos y logísticos del evento, sino también un cambio de mentalidad en la forma en que se concibe el atletismo en México. La meta es crear un ambiente donde el deporte sea una herramienta de desarrollo personal, social y comunitario, lejos de los intereses políticos o económicos que han distorsionado su verdadero propósito. La intención es la CULTURA FÍSICA.
Queda claro que la participación las y los atletas es un reflejo de la creciente demanda por una plataforma en la que los jóvenes puedan demostrar su talento sin las limitaciones impuestas por el sistema tradicional. Este evento busca ofrecer a los deportistas un espacio donde puedan competir de manera limpia, transparente y sin las cargas adicionales de un sistema que (como hemos mencionado) en muchos casos, favorece más a las figuras de autoridad que a los propios atletas.
Recalcar que se llevó a cabo con un fuerte sentido de comunidad, donde el trabajo en equipo y la colaboración entre los diferentes actores del deporte son fundamentales para el éxito del evento. A lo largo de la competencia, se ha destacado la actitud positiva de todos los participantes, quienes, a pesar de las adversidades, han mantenido una gran energía y una fuerte determinación para llevar a cabo su participación, demostrando que el deporte sigue siendo una fuente de unidad y superación personal.
Con esta iniciativa, se espera que sirva como un modelo para otros eventos deportivos en el país, impulsando una transformación en la manera en que se gestionan y se desarrollan las competencias a nivel nacional. Se busca que este campeonato sea solo el comienzo de una serie de esfuerzos para erradicar la corrupción, la exclusión y las prácticas desleales, para que el atletismo en México se convierta en un espacio verdaderamente abierto, inclusivo y justo para todos los deportistas, sin importar su origen o contexto.1
REFLEXIÓN y CONCLUSIÓN FINAL
Este evento es un punto de inflexión en la evolución del atletismo mexicano. Con más de 500 atletas en su primera edición se busca abrir nuevas puertas para los deportistas del país y darles las herramientas necesarias para que puedan competir en igualdad de condiciones, sin obstáculos que perjudiquen su crecimiento y desarrollo; Yucatán tiene gente que también desea que las cosas salgan bien.
ANIMO